Te cuento más de mi...
Nací en Bialet Massé, en las sierras de Córdoba, y desde que tengo memoria mi vida estuvo rodeada de animales. En mi casa siempre hubo de todo: perros, gatos, gallinas, tortugas, conejos… y cualquier animal que apareciera, yo quería rescatarlo y cuidarlo. Era parte de mi día a día, como si esa conexión formara naturalmente quién soy hoy.
Mi mamá siempre dice que no entiende de dónde saqué la idea de ser veterinaria, pero a mí me gusta pensar que la veterinaria se nace, no se hace. Es algo que uno trae muy adentro desde chico, una intuición que te acompaña incluso antes de que puedas ponerla en palabras.
En 2007 empecé la carrera de Veterinaria en la UNL, en Esperanza. Me recibí y tuve la oportunidad de irme de intercambio a Brasil, a la UNESP en Jaboticabal, donde conocí la nutrición clínica e hice una pasantía en esa área. Cada animal que llegaba a la clínica pasaba primero por el área de nutrición, donde muchas enfermedades empezaban a tratarse desde ahí. Me volví con esa idea grabada en la cabeza: la alimentación también es medicina.
Pero al regresar aún me faltaba un año de carrera, y acá casi no se hablaba de nutrición como base de nada. Me recibí, y la vida me llevó directo a la clínica de pequeños animales. Estuve 11 años trabajando en consultorio, cirugía y guardias. Amaba estar en contacto con ellos; aprendí a interpretar síntomas, a observar pequeños cambios, a entender que cada animal responde distinto. Pero con el tiempo dejé de sentir que ese era el lugar donde más podía ayudar. Los mismos cuadros clínicos aparecían una y otra vez —alergias, vómitos, diarreas crónicas, tumores de bazo, insuficiencia renal— y algo dentro mío me decía que tenía que haber otra forma de acompañarlos, más preventiva, más profunda, más alineada a lo que cada organismo necesitaba.
Entonces empecé a investigar. Sin darme cuenta, volví a lo primero que me había despertado verdadera pasión: la nutrición. Empecé a leer, a profundizar, a estudiar, a formarme una y otra vez. Hice cursos, especializaciones y todo lo que estuviera a mi alcance para entender cómo ayudar desde la base. Me especialicé en nutrición natural, fitoterapia, análisis clínicos y Flores de Bach, y sigo actualizándome constantemente porque creo que como veterinarios nunca dejamos de aprender. Esa sensación de avanzar, de crecer y de poder ayudar mejor, es una de mis mayores motivaciones.
Hoy trabajo online y también presencial en San Francisco, Córdoba, acompañando a familias con planes nutricionales personalizados, herramientas naturales y educación clara. Comparto información en Instagram @nutrivita.vet para que cada tutor pueda tomar decisiones fundamentadas, con tranquilidad y conocimiento.
Mi objetivo es simple: que quienes lleguen a mí encuentren claridad, confianza y acompañamiento real. Que sepan que no están solos y que siempre existe un camino más equilibrado, más respetuoso y adecuado para lo que su compañero necesita hoy.
Soy mamá de Pilar y Luján, y mamá perruna de Pini y Codi. Ellos, junto con Darío, son mi motor y mi inspiración diaria para seguir creciendo y hacer lo que amo con dedicación, alegría y propósito.
Este es mi espacio y mi manera de trabajar: unir ciencia, conocimientos, cercanía (aunque nos separen kilómetros), sensibilidad y amor para mejorar la vida de nuestros amigos de cuatro patas, esos que tanto significan para nosotros.
BIENVENIDOS A NUTRIVITA.
BIENVENIDOS A ESTE ESPACIO
GRACIAS GRACIAS GRACIAS POR ESTAR ACÁ.
MV Perlo, Belén Laura
MP 3713